El Banco de México modificó el 17 de junio de 2026 las reglas para que las cuentas de depósito Nivel 2 Bis puedan recibir hasta 15,000 UDIS al mes, mientras la Comisión Nacional Bancaria y de Valores informó el 25 y 26 de septiembre que trabaja con el propio banco central y la Agencia de Transformación Digital en un esquema para pequeños comercios. El anuncio se hizo durante el Foro Prosa 2026 y plantea apertura remota, requisitos simplificados y una operación con hasta 3,000 UDIS en efectivo más 12,000 UDIS provenientes de medios de pago digitales.La diferencia es importante: una parte de la medida ya está publicada en el Diario Oficial de la Federación y otra corresponde a la forma en que la CNBV busca instrumentarla con las instituciones financieras. Para una miscelánea, cafetería o comercio familiar, esto podría abrir una puerta para recibir transferencias, pagos con código QR o cobros con tarjeta, pero no significa que todos los bancos ya ofrezcan la cuenta bajo las mismas condiciones.En breveEl límite total de abonos de una cuenta Nivel 2 Bis es de 15,000 UDIS mensuales.Hasta 3,000 UDIS pueden corresponder a depósitos en efectivo; el resto debe provenir de medios digitales, conforme a la regla publicada.La apertura remota y la posibilidad de no presentar el RFC fueron anunciadas por la CNBV, pero su disponibilidad concreta dependerá de la oferta y los procesos de cada institución.Qué cambió realmenteLa reforma publicada por Banco de México creó un margen operativo más amplio para las cuentas Nivel 2 Bis. El tope mensual quedó establecido en 15,000 UDIS y sólo hasta 3,000 UDIS pueden corresponder a recursos en efectivo depositados en la cuenta. La propia autoridad explicó que los 12,000 UDIS restantes deben vincularse con la recepción de medios de pago digitales.Con el valor de la UDI reportado por Banco de México para el 25 de septiembre de 2026, el límite equivale aproximadamente a 132,366 pesos mensuales. La porción máxima en efectivo representa cerca de 26,473 pesos y el componente digital ronda los 105,893 pesos. Son referencias aproximadas porque el valor de la UDI cambia diariamente.El cambio no debe leerse como una cuenta sin límites ni como una autorización general para que cualquier negocio opere sin controles. La disposición señala que estas cuentas pueden ser abiertas exclusivamente por personas físicas mexicanas residentes en el país. Además, el nivel de operación está sujeto a las reglas de identificación y prevención de operaciones ilícitas aplicables a las instituciones financieras.Qué falta para que una tiendita pueda usarlaLa CNBV señaló que el esquema busca reducir los obstáculos de apertura y que no sería necesario presentar el RFC; de acuerdo con la explicación difundida por el organismo, bastarían una identificación y un comprobante de domicilio, con la opción de hacer el trámite a distancia.Sin embargo, esa descripción no equivale a que el producto esté disponible de manera uniforme en todo el sistema bancario. Falta saber qué instituciones lo ofrecerán, si exigirán validaciones adicionales, qué aplicaciones permitirán el cobro y cuáles serán las condiciones para contratar una terminal, un servicio de adquirencia o una solución de código QR.También es relevante separar la cuenta del medio de cobro. Abrir una cuenta Nivel 2 Bis no entrega automáticamente una terminal punto de venta, un lector de tarjetas o un código de cobro. El comercio tendría que contratar o activar los servicios correspondientes, según el banco o proveedor elegido.El costo no desaparece por abrir una cuentaLa discusión pública suele presentar los pagos digitales como una alternativa simplemente más barata que el efectivo. La comparación es más compleja. El efectivo implica contar, resguardar y trasladar dinero, además del riesgo de robo o pérdida. Pero los cobros digitales pueden incorporar comisiones, renta o compra de equipo, conectividad, contracargos y tiempos de liquidación.En los pagos con tarjeta, la institución puede cobrar al comercio una tasa de descuento relacionada con la operación de la terminal. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros advierte que esa comisión no debería trasladarse al cliente mediante un recargo cuando el contrato del comercio con el banco lo prohíbe. Por eso, el pequeño negocio deberá revisar la comisión por venta, los cargos fijos, las condiciones de permanencia y el tratamiento de devoluciones antes de contratar.El panorama cambia con CoDi. Banco de México describe esta plataforma como un sistema de cobro mediante transferencias electrónicas, códigos QR o NFC, sin costo por operación y disponible las 24 horas. Para usarla, el comercio necesita una cuenta participante, un teléfono y la funcionalidad habilitada en la aplicación financiera. Su limitación práctica no es sólo el precio: depende de que el cliente tenga una cuenta, un teléfono y disposición para pagar de esa manera.Las transferencias directas también pueden reducir el costo de aceptación, pero requieren que el cliente conozca la cuenta receptora y que el comercio pueda verificar en tiempo real que el dinero llegó. Una terminal, en cambio, suele ofrecer una experiencia más familiar para quien paga con tarjeta, aunque con costos y reglas contractuales diferentes.Bancarizar no equivale a quedar fuera del sistema fiscalLa CNBV busca desmontar la idea de que abrir una cuenta implica una fiscalización automática. La afirmación tiene un alcance concreto: el hecho de que la cuenta pueda abrirse sin presentar el RFC no elimina las obligaciones fiscales que correspondan a la actividad económica del negocio.Una cuenta bancaria registra movimientos financieros y puede generar información útil para el propio comercio, como un historial de ingresos y comportamiento transaccional. También puede ser considerada por una institución al evaluar un crédito. Pero esa posibilidad no garantiza financiamiento, ni sustituye la inscripción ante el SAT, la emisión de comprobantes o la presentación de declaraciones cuando sean obligaciones del contribuyente.En otras palabras, la cuenta simplificada puede reducir una barrera de entrada al sistema financiero, pero no crea una zona de excepción fiscal. Tampoco resuelve el problema de confianza: algunos comerciantes pueden temer que cada depósito digital sea interpretado como ingreso gravable, mientras que otros podrían no contar con asesoría para distinguir entre ventas, traspasos, devoluciones y aportaciones personales.El reto será que la regla se convierta en una oferta usableLa reforma atiende una limitación regulatoria: una cuenta con un tope bajo en efectivo no resulta suficiente para un negocio que necesita recibir pagos digitales durante todo el mes. Pero elevar el límite no garantiza por sí mismo que aumenten las ventas digitales.La adopción dependerá de cuatro factores: que el trámite pueda hacerse realmente sin acudir a una sucursal, que las comisiones sean comprensibles, que el dinero se abone con rapidez y que el comercio tenga herramientas para comprobar los pagos. También influirá la cobertura de internet, la confianza frente a fraudes y la disposición de los clientes a usar transferencias o códigos QR.El anuncio de la CNBV, por tanto, debe verse como una pieza de la estrategia de pagos digitales y no como una solución terminada. Para los pequeños comercios, la pregunta decisiva no será sólo si pueden abrir la cuenta, sino cuánto les costará cobrar, qué medios podrán aceptar y qué respaldo tendrán cuando una operación sea rechazada, disputada o no aparezca de inmediato.Fuentes consultadasBanco de México, comunicado del 17 de junio de 2026 sobre cuentas Nivel 2 Bis y pagos digitales.Diario Oficial de la Federación, reforma a las disposiciones de cuentas de depósito publicada el 17 de junio de 2026.Expansión, cobertura del Foro Prosa 2026 y declaraciones de la CNBV, 25 de septiembre de 2026.La Jornada, información sobre la propuesta para pequeños comercios, 26 de septiembre de 2026.Banco de México, información oficial sobre CoDi.CONDUSEF, explicación sobre comisiones de terminales punto de venta. Navegación de entradasEmpleo en México agosto 2026: la PEA crece, pero el trabajo pierde tracción México apuesta por un satélite de 250 Gbps, pero la brecha digital no se resuelve desde la órbita