La actividad industrial de México aumentó 0.5% mensual en julio de 2026 y 2.4% frente al mismo mes del año anterior, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el viernes 11 de septiembre. El avance, registrado en territorio nacional con cifras desestacionalizadas, fue impulsado por la construcción y las industrias manufactureras; la minería cayó 1.8% mensual y la generación de electricidad, el suministro de agua y el gas no mostraron variación.El resultado significa que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) sumó dos meses consecutivos al alza, después del incremento mensual de 0.2% observado en junio. Sin embargo, el dato no equivale todavía a una recuperación industrial generalizada: el crecimiento depende de ramas específicas y convive con un desempeño desigual entre sectores que tienen pesos, ciclos y vínculos distintos con la economía mexicana.En breveEl IMAI creció 0.5% mensual en julio y 2.4% anual.Construcción avanzó 0.9% mensual y manufacturas 0.7%; minería retrocedió 1.8%.Entre enero y julio, la industria acumuló un aumento de 0.4%, pero las manufacturas todavía registraron una caída de 0.7%.Construcción: el principal soporte del avanceLa construcción fue el componente con mayor crecimiento mensual, con un avance de 0.9%. Aunque se trata de una cifra positiva, también representa una moderación frente al incremento de 3.0% registrado en junio. El desempeño de julio estuvo relacionado con la edificación y los trabajos especializados, de acuerdo con el desglose reportado por el INEGI y retomado por La Jornada.La importancia de este sector va más allá de su contribución directa al indicador. La construcción demanda cemento, acero, productos metálicos, maquinaria, equipo eléctrico, transporte y servicios especializados. Por eso, un repunte en obras puede elevar la actividad de varias ramas industriales, aunque no necesariamente significa que la capacidad productiva manufacturera esté creciendo al mismo ritmo.En la comparación anual, la construcción aumentó 6.7%, el mayor avance entre los cuatro grandes componentes del IMAI. En el acumulado de enero a julio, el sector registró un crecimiento de 2.8%, frente a una caída de 2.1% en el mismo periodo de 2025. Este contraste ayuda a explicar por qué la industria luce mejor en términos anuales: la base de comparación del año pasado fue débil.Manufacturas: una mejora relevante, pero todavía incompletaLas industrias manufactureras crecieron 0.7% mensual en julio, después de haber retrocedido 0.6% en junio. El rebote resulta importante porque la manufactura es la columna vertebral de la actividad industrial mexicana por su peso económico, su capacidad exportadora y su conexión con cadenas productivas de América del Norte.La mejora se relacionó principalmente con ramas vinculadas con la fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y componentes electrónicos. Este comportamiento coincide con la expansión de infraestructura digital y centros de datos en México, particularmente en corredores industriales que requieren equipos eléctricos, sistemas de enfriamiento, componentes electrónicos, automatización, construcción especializada y servicios logísticos.El vínculo con los centros de datos no debe confundirse con una transformación completa de la manufactura nacional. El avance de una rama concreta puede impulsar el índice mensual, pero la industria también incluye alimentos, bebidas, textiles, químicos, productos metálicos, maquinaria, equipo de transporte y muebles. El resultado acumulado muestra esa diferencia: entre enero y julio, las manufacturas todavía registraron una contracción de 0.7% frente al mismo periodo de 2025.La lectura es especialmente relevante para México porque una parte significativa de su manufactura participa en cadenas de exportación hacia Estados Unidos. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos identifica a la industria automotriz, la electrónica, los dispositivos médicos y los textiles entre los sectores con mayor integración productiva bilateral. También señala que más de 80% de las exportaciones mexicanas de bienes tuvo como destino Estados Unidos en 2024.Minería y energía muestran la otra cara del datoLa minería fue el único de los cuatro componentes principales que retrocedió en la comparación mensual, con una caída de 1.8%. La contracción no elimina su avance anual, que fue de 1.3%, pero sí evidencia que la recuperación no se distribuye de manera uniforme entre actividades extractivas, construcción, manufacturas y servicios públicos.En el acumulado de enero a julio, la minería creció 3.5%. Ese aumento contribuyó al resultado global, aunque su peso dentro del indicador es menor que el de las manufacturas. Por ello, un buen desempeño minero no compensa por sí solo la debilidad de la producción fabril, especialmente cuando se evalúa la capacidad de México para sostener empleos industriales, exportaciones con mayor valor agregado y nuevas inversiones.El bloque de generación, transmisión y distribución de electricidad, junto con el suministro de agua y gas natural por ductos, permaneció sin variación mensual. A tasa anual sí mostró un avance de 1.6%, pero el estancamiento mensual importa para las inversiones intensivas en energía. La expansión de centros de datos, plantas de manufactura avanzada y nuevas instalaciones industriales depende de un suministro eléctrico suficiente, estable y competitivo.El dato energético también introduce una tensión que suele quedar fuera de la lectura rápida del IMAI: México puede atraer proyectos de infraestructura digital y manufactura, pero esos proyectos elevan la demanda de electricidad, agua, conectividad y obras especializadas. Si la oferta de esos servicios no crece al mismo ritmo, la construcción puede avanzar antes que la capacidad productiva permanente.Un repunte estadístico que todavía debe consolidarseCon cifras originales, la actividad industrial acumuló un crecimiento de 0.4% durante los primeros siete meses de 2026. Es el primer saldo positivo para ese periodo, después de una caída de 1.4% en enero-julio de 2025 y de un retroceso de 1.3% durante todo el año pasado, según los datos difundidos por El Economista.La comparación permite matizar el optimismo. La industria dejó atrás la contracción acumulada, pero apenas se encuentra por encima del nivel del año previo. Además, la manufactura —la actividad más conectada con exportaciones y cadenas de proveeduría— sigue en terreno negativo en el acumulado, mientras el avance general descansa en buena medida sobre construcción y minería.La pregunta para los próximos meses no es únicamente si el IMAI seguirá creciendo, sino si el crecimiento podrá extenderse a más ramas y convertirse en inversión productiva duradera. Para ello será necesario observar la continuidad de la construcción, el comportamiento de la fabricación de equipo electrónico, la recuperación del equipo de transporte y la disponibilidad de energía para nuevos proyectos.En ese sentido, julio ofrece una señal positiva, pero también una advertencia. México está captando actividad relacionada con infraestructura, tecnología y cadenas norteamericanas, pero el repunte todavía no alcanza a toda la industria. La recuperación será más sólida cuando deje de depender de unos cuantos motores y logre reflejarse de manera consistente en manufacturas, energía, minería y empleo industrial.Fuentes consultadasINEGI, Indicador Mensual de la Actividad Industrial. Fuente primaria sobre metodología y seguimiento del indicador.INEGI, Indicadores macroeconómicos de coyuntura. Series desestacionalizadas por sector y subsector.La Jornada, Actividad industrial creció 0.5% en julio: Inegi. Publicada el 11 de septiembre de 2026.El Economista, Industria mexicana crece 0.5% en julio e hila dos meses de repuntes. Publicada el 11 de septiembre de 2026.Office of the United States Trade Representative, Mexico. Contexto sobre integración de cadenas productivas entre México y Estados Unidos.U.S. Department of Commerce, Mexico: IT Equipment and Services. Contexto sobre centros de datos e infraestructura digital en México. Navegación de entradasLas mesas que pondrán a prueba el Paquete Económico 2027: recaudar más sin frenar la inversión El subsidio al diésel no garantiza un ahorro de 7.51 pesos por litro: así se repartirá el beneficio