Las minutas de la reunión del Banco de México del 24 de septiembre, publicadas el 8 de octubre de 2026, revelaron que tres integrantes de la Junta de Gobierno consideran que existen condiciones para evaluar nuevos recortes a la tasa de referencia, mientras otros dos pidieron mantener una postura cautelosa ante los riesgos inflacionarios y cambiarios. La discusión coincidió con una fuerte depreciación del peso, que el viernes 9 de octubre cerró en 18.41 unidades por dólar, su nivel más débil en casi un año, con una caída diaria de 1.14 por ciento. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))El dato central no es que Banxico haya decidido bajar la tasa: ocurrió lo contrario. La Junta votó por unanimidad mantenerla en 6.50 por ciento. Lo relevante es que, por primera vez con mayor claridad desde la pausa del ciclo de recortes, la minuta dejó constancia de que una parte de sus integrantes está dispuesta a discutir una reducción adicional si la inflación continúa descendiendo y las condiciones financieras permanecen ordenadas. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))En breveLa decisión vigente: Banxico mantuvo la tasa objetivo en 6.50 por ciento el 24 de septiembre.La división: tres integrantes ven margen para evaluar una baja; dos llamaron a actuar con cautela por la inflación y el tipo de cambio.La señal del mercado: el peso cerró el 9 de octubre en 18.41 por dólar, una depreciación diaria de 1.14 por ciento y su peor nivel en casi un año.Una Junta dividida, pero no una decisión tomadaLa minuta describe una diferencia de diagnóstico dentro del banco central. Un integrante sostuvo que la evolución reciente de los precios, la ausencia de presiones de demanda y el efecto todavía restrictivo de la política monetaria permiten valorar una disminución puntual de la tasa. Otro planteó que existen elementos para discutir un ajuste fino a la baja, aunque aclaró que esa posibilidad no equivale a una decisión anticipada.Un tercer miembro también consideró que la Junta podría valorar una reducción si las condiciones lo permiten. Su planteamiento estuvo condicionado a tres factores: que la inflación mantenga una trayectoria favorable, que la actividad económica sea congruente con un descenso de los precios y que los mercados financieros evolucionen de manera ordenada. En otras palabras, el debate favorable a los recortes existe, pero está sujeto a una lista de comprobaciones que todavía no se han cumplido por completo. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))Del otro lado, dos integrantes pidieron prudencia. Uno señaló que la inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles— conserva elementos de persistencia, particularmente en servicios, y que las expectativas todavía no convergen plenamente a la meta de 3 por ciento dentro del horizonte previsto. También advirtió que una menor diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos podría aumentar la presión sobre el tipo de cambio.El otro argumento fue más restrictivo: ante el aumento de los precios energéticos, la incertidumbre geopolítica y un entorno internacional menos favorable, consideró pertinente mantener la tasa sin cambios durante un periodo prolongado. La minuta también recoge la posibilidad de que Banxico tenga que discutir un acercamiento al ciclo de alzas de la Reserva Federal si la depreciación del peso genera presiones adicionales sobre los precios. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))El peso reaccionó antes de que Banxico decidaLa depreciación del peso muestra que los mercados no esperan a que el banco central formalice un movimiento para ajustar sus posiciones. El Banco de México reportó un tipo de cambio de cierre de jornada de 18.4111 pesos por dólar el 9 de octubre, mientras que el mercado mayorista registró una pérdida de 21 centavos frente al cierre previo. La Jornada informó que se trató del nivel más bajo en casi un año y que la moneda acumuló cinco semanas consecutivas de depreciación. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?accion=consultarCuadro&idCuadro=CF102&locale=es§or=19&utm_source=openai))La reacción no puede atribuirse únicamente a las minutas. El propio documento de Banxico identifica varios factores: el fortalecimiento del dólar, el aumento de las tasas internacionales, la volatilidad global y la reducción del diferencial entre los rendimientos de México y Estados Unidos. Ese diferencial ha sido uno de los principales atractivos para los inversionistas que mantienen posiciones en pesos; si disminuye, el incentivo para conservar esos activos también puede reducirse.La tensión está en que el peso fuerte ayudó durante meses a contener la inflación de mercancías. Una moneda apreciada abarata, en términos relativos, productos e insumos importados. Por eso, una depreciación más prolongada puede complicar el proceso desinflacionario, sobre todo si encarece bienes intermedios, combustibles, transporte o productos finales con componentes importados. Banxico reconoce que el traspaso del tipo de cambio a los precios será uno de los elementos que deberá vigilar en sus próximas decisiones. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))¿Qué significa para hogares y empresas?El debate sobre nuevos recortes tiene un efecto doble. Si Banxico reduce la tasa, podría aliviar gradualmente el costo de algunos créditos a tasa variable y mejorar las condiciones para la inversión y el consumo. También disminuiría el costo financiero de empresas endeudadas en pesos, aunque la transmisión no es inmediata: los bancos determinan sus tasas considerando riesgos, competencia, fondeo y expectativas, no únicamente el objetivo de Banxico.El beneficio potencial, sin embargo, convive con un riesgo. Una reducción de tasas que debilite más al peso podría trasladarse a los precios de bienes importados y limitar el alivio esperado para los consumidores. Para los hogares, eso puede reflejarse en mayores costos de electrónicos, medicamentos, vehículos, alimentos con insumos externos o viajes. Para las empresas, el impacto dependerá de su exposición cambiaria: una exportadora podría beneficiarse de un peso más débil, mientras una compañía que importa maquinaria o materias primas enfrentaría mayores costos.Por eso, la decisión no se reduce a escoger entre tasas altas o bajas. Banxico debe equilibrar el respaldo a una economía que conserva señales de debilidad con la necesidad de evitar que la depreciación cambiaria y los choques externos reaviven la inflación. Las propias minutas describen una actividad económica con condiciones de holgura, pero también un balance de riesgos para la inflación sesgado al alza. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BF63C3DE2-0AEC-9BAE-A86E-FC59895F9702%7D.pdf))La contradicción que deja la minutaEl documento muestra una contradicción de fondo: la debilidad de la economía abre espacio para reducir el costo del dinero, pero la fragilidad del peso puede cerrar ese margen. En teoría, una economía con menor dinamismo necesita una política monetaria menos restrictiva. En la práctica, esa misma reducción puede disminuir el atractivo de los activos mexicanos y aumentar la presión cambiaria, especialmente si la Reserva Federal mantiene una postura más dura.La Junta, además, no está discutiendo una trayectoria automática. La minuta insiste en que las decisiones serán tomadas reunión por reunión y que la política mexicana no debe reaccionar mecánicamente a cada movimiento de la Fed. Esa independencia puede ser útil para atender las condiciones locales, pero también exige una comunicación más cuidadosa: cualquier señal de recorte puede ser interpretada por el mercado como el inicio de un ciclo, aunque el banco central sólo esté abriendo una posibilidad.La siguiente prueba será si la inflación mantiene su descenso, si las expectativas permanecen ancladas y si el peso logra estabilizarse. Mientras esas variables no ofrezcan una señal consistente, la discusión sobre nuevos recortes seguirá abierta, pero no resuelta. El cierre de 18.41 pesos por dólar recuerda que los mercados ya están calculando el costo de una eventual reducción del diferencial de tasas, antes de que la Junta convierta el debate en una decisión.Fuentes consultadasBanco de México: Minuta de la reunión del 24 de septiembre de 2026, publicada el 8 de octubre de 2026.Banco de México: tipo de cambio de cierre de jornada, consulta del 9 de octubre de 2026.El Financiero: división en la Junta de Gobierno sobre el futuro de las tasas, 9 de octubre de 2026.La Jornada: cierre del peso en 18.41 por dólar, 9 de octubre de 2026. Navegación de entradasSimón se intensifica a huracán y mantiene riesgo de lluvias torrenciales en el Pacífico mexicano Maestros, insustituibles ante la Inteligencia Artificial