La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) autorizó el 6 de octubre de 2026, en México, la concentración mediante la cual Telefónica venderá a Melisa Acquisition el 100% de las acciones de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las sociedades que operan el negocio de Movistar en el país, por un valor de empresa de 450 millones de dólares. El aval permite avanzar hacia el cierre de la operación, pero todavía no convierte a Melisa en el propietario operativo ni modifica por sí mismo el servicio de los clientes.La resolución elimina el principal obstáculo de competencia para una transacción anunciada el 7 de abril de 2026. De acuerdo con la información difundida por la autoridad y por Telefónica, el comprador es un consorcio encabezado por OXIO y Newfoundland Capital Management. La CNA concluyó que la concentración tiene pocas probabilidades de afectar la libre concurrencia y la competencia económica.En breveLa operación vale 450 millones de dólares, aunque el precio final tendrá los ajustes habituales al momento del cierre.La autorización no equivale todavía a la transferencia definitiva del control de Movistar México.La marca, los contratos y la continuidad del servicio no tienen que cambiar de forma inmediata para los usuarios.Qué autorizó exactamente la autoridadEl expediente no se refiere únicamente a un cambio de marca o a la compra de una cartera de clientes. Melisa Acquisition busca adquirir directa e indirectamente la totalidad del capital de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las entidades que concentran la operación móvil de Telefónica en México. Telefónica informó que la transacción está sujeta a condiciones pactadas entre las partes y a las aprobaciones regulatorias correspondientes.La CNA ya había identificado el caso como el expediente CNT-106-2026 en la agenda de su Pleno del 24 de septiembre. La autorización publicada posteriormente permite que las empresas pasen de la revisión antimonopolios a la fase de ejecución corporativa. En otras palabras, el regulador de competencia dio su visto bueno, pero todavía corresponde cumplir los pasos contractuales, societarios y administrativos necesarios para consumar la compraventa.La autoridad concedió seis meses para cerrar la operación a partir del día hábil siguiente a la notificación de la resolución. Ese plazo puede ampliarse una sola vez por un periodo igual si existen causas justificadas. Después, las partes deberán informar que la transacción se ejecutó y presentar la documentación que acredite el cumplimiento de las condiciones aplicables.Qué cambia y qué no para los clientesPara una persona que hoy tiene una línea Movistar, el anuncio no implica que deba cambiar de tarjeta SIM, contratar otro plan o migrar automáticamente a otra compañía. Mientras no se complete el cierre, Telefónica conserva el control del negocio. Incluso después de la transferencia, el cambio de accionista no significa por sí mismo una interrupción del servicio, aunque cualquier modificación posterior en planes, aplicaciones, centros de atención o procesos de facturación tendría que ser comunicada por el operador.OXIO ha planteado mantener inicialmente la marca Movistar y aprovechar su plataforma tecnológica basada en la nube. Esa decisión apunta a una transición gradual, no a la desaparición inmediata de la enseña con la que los usuarios identifican sus servicios. La continuidad, sin embargo, dependerá de cómo se formalice el traspaso y de la relación que el nuevo propietario mantenga con proveedores de red, sistemas de atención y socios mayoristas.Hay una distinción importante para el consumidor: que el dueño cambie no significa que la red física vaya a ser reemplazada de un día para otro. Telefónica México ya operaba con un modelo apoyado en infraestructura de terceros para reducir costos de red y espectro. Por ello, el primer efecto visible podría ocurrir en la administración, las herramientas digitales y las ofertas comerciales, más que en la cobertura inmediata.Quién controlará el negocioMelisa Acquisition es el vehículo comprador, pero la estrategia tecnológica está asociada con OXIO, una empresa estadounidense especializada en servicios de telecomunicaciones basados en software y nube. Newfoundland Capital Management participa como socio financiero del consorcio. La operación dará a ese grupo el control de una compañía con más de 20 millones de líneas o clientes móviles, según las cifras difundidas al anunciarse la venta.El comprador no llega como un operador tradicional con una red móvil nacional propia. Su propuesta consiste en utilizar software, automatización y servicios de infraestructura contratados para operar con una estructura más ligera. Eso puede reducir costos y acelerar el lanzamiento de productos, pero también abre preguntas sobre inversión de largo plazo, resiliencia tecnológica, atención al cliente y capacidad para responder a interrupciones o saturaciones.La compra incorpora un negocio de escala relevante y una plantilla superior a mil 500 trabajadores, además de activos y sistemas necesarios para mantener la operación. La revisión que sigue deberá observar no sólo la transferencia accionaria, sino también la continuidad de obligaciones laborales, comerciales y regulatorias asociadas con las sociedades mexicanas.Una operación que no elimina la concentración del mercadoLa decisión de la CNA significa que el regulador no encontró un riesgo suficiente para bloquear la transacción. No significa que el mercado móvil mexicano se haya vuelto competitivo en términos estructurales. Movistar es el tercer operador móvil del país, detrás de Telcel y AT&T, y la operación no altera de inmediato la posición dominante del principal participante ni crea automáticamente una cuarta red nacional.La salida de Telefónica puede tener dos lecturas. La primera es que Melisa y OXIO aporten una administración más flexible, productos digitales y ofertas capaces de presionar a los competidores. La segunda es que el nuevo dueño se concentre en extraer eficiencia de una operación existente sin realizar inversiones suficientes para ampliar cobertura, mejorar velocidades o fortalecer la atención.La diferencia entre ambas posibilidades será relevante para los usuarios. Si la plataforma tecnológica se traduce en menores costos operativos, esos ahorros podrían reflejarse en precios, paquetes personalizados o nuevos servicios. Si sólo se usan para adelgazar la operación, el beneficio para el consumidor podría ser limitado. Esta es una inferencia sobre los posibles efectos del modelo anunciado, no una condición impuesta por la CNA.El contexto: la retirada de TelefónicaLa venta forma parte de la estrategia de Telefónica para reducir su presencia en Hispanoamérica y concentrar capital en mercados considerados prioritarios. La compañía española llegó a México en 2001 y amplió su presencia nacional con la adquisición de Pegaso en 2002. Durante más de dos décadas compitió contra Telcel y AT&T en un mercado marcado por altos costos de espectro, dependencia de infraestructura y una fuerte concentración de clientes.El acuerdo de 450 millones de dólares también debe leerse como una salida ordenada de un activo que ya funcionaba con una estructura relativamente ligera. El monto final estará sujeto a ajustes de deuda, capital de trabajo y otras variables habituales de este tipo de transacciones; por eso, los 450 millones de dólares representan el valor de empresa pactado, no necesariamente el efectivo neto que recibirá Telefónica.Qué debe vigilarse en los próximos mesesEl cierre efectivo: la autorización antimonopolios debe traducirse en la firma y ejecución de las operaciones societarias dentro del plazo previsto.La continuidad comercial: será necesario observar si Melisa mantiene la marca, los planes y los canales de atención o introduce cambios graduales.La relación con las redes: la calidad del servicio dependerá de los acuerdos de acceso e infraestructura que sostengan la operación móvil.La inversión: el indicador más importante no será sólo la permanencia de Movistar, sino si el nuevo propietario moderniza sistemas y mejora la experiencia de los usuarios.La competencia real: el mercado necesitará ver ofertas más agresivas, mejores condiciones y mayor calidad, no únicamente un nuevo accionista.Por ahora, el dato central es que Telefónica está más cerca de abandonar México, pero Movistar todavía no ha cambiado de manos de manera definitiva. La autorización abre la puerta; el resultado para los consumidores dependerá de lo que ocurra después del cierre.Fuentes consultadasComisión Nacional Antimonopolio: agenda del expediente CNT-106-2026.Telefónica: comunicación sobre el acuerdo de venta a Melisa Acquisition, 7 de abril de 2026.OXIO: anuncio del acuerdo para adquirir Movistar México.EFE: autorización antimonopolios y plazos para consumar la operación.El Economista: alcance de la venta y número de líneas de Movistar México. Navegación de entradasLa depresión tropical nueve ya es Isaias: qué zonas de Tamaulipas y Veracruz deben mantener vigilancia México licita 60 MHz para redes inteligentes: el reto será evitar una conectividad industrial concentrada